
Preparación para la Vida: de joven protegido a adulto autónomo
Acompañamos a jóvenes que egresan del sistema de protección en su transición hacia la vida adulta. En 2025, Colombia aprobó la Ley 2479 ('Hijos del Estado') — la primera ley que crea un programa nacional de acompañamiento al egresado del ICBF. Nuestro programa se alinea con este marco legal para brindar educación, empleo y autonomía.
¿Por qué existe este programa?
Cuando un joven cumple 18 años y sale del sistema de protección, se enfrenta a un mundo sin red de apoyo. Un estudio de la Universidad de Antioquia reveló las extremas vulnerabilidades que enfrentan: sin redes de apoyo, sin educación financiera y sin las habilidades blandas necesarias para el empleo. La Ley 2479 de 2025 reconoce esta brecha y establece apoyo económico del 89% del salario mínimo durante 6 meses post-egreso.
¿Qué hacemos?
Ofrecemos un acompañamiento integral que cubre educación, empleo, vivienda y desarrollo personal para que cada joven pueda escribir su propia historia de éxito.
Becas para educación superior
Financiamos estudios técnicos, tecnológicos y universitarios en alianza con SENA, ICETEX (línea 'Más Colombiano que Nunca' para Chocó, Cauca y La Guajira) y programas como Renta Joven. El ICBF también ofrece 15 cursos virtuales gratuitos para 30.000 jóvenes vulnerables.
Programa de primer empleo
Experiencias laborales remuneradas con mentoría, siguiendo el modelo de Fundamor en Cali. La Ley 2479 obliga al Ministerio de Trabajo a crear rutas de inserción específicas para egresados del ICBF, con líneas de crédito preferenciales y formación empresarial.
Emprendimiento juvenil
Capital semilla y acompañamiento técnico para jóvenes con ideas de negocio viables. Formación en modelo de negocio, marketing, finanzas básicas y acceso a redes de mentores empresariales.
Educación financiera
Talleres prácticos sobre ahorro, presupuesto, crédito responsable e inversión, alineados con el ecosistema de educación financiera colombiano. La Ley 2479 define 9 condiciones preparatorias para la vida autónoma, incluyendo competencias financieras como requisito para el egreso.
Mentoría personalizada
Cada joven es asignado a un mentor voluntario — un profesional que lo acompaña durante al menos un año. El mentor guía decisiones de carrera, comparte su red de contactos y ofrece apoyo emocional en la transición.
Vivienda transitoria
Alojamiento temporal seguro para jóvenes en proceso de independización. Un espacio donde vivir dignamente mientras consolidan su empleo o terminan sus estudios, con acompañamiento en habilidades domésticas y convivencia.
¿Cómo lo hacemos?
Nuestro modelo de Preparación acompaña al joven durante todo el camino, desde la identificación de su vocación hasta su inserción exitosa en la vida productiva.
Evaluación vocacional y plan de vida
Realizamos pruebas de orientación vocacional y un diagnóstico de habilidades. Junto con el joven, diseñamos un plan de vida con metas en educación, empleo, vivienda y desarrollo personal.
Formación y desarrollo de habilidades
El joven ingresa a un programa educativo (técnico, tecnológico o universitario) y simultáneamente recibe formación en habilidades blandas: comunicación, trabajo en equipo, resolución de conflictos y liderazgo.
Prácticas y primer empleo
Facilitamos prácticas profesionales en empresas aliadas y acompañamos la búsqueda del primer empleo formal. Hacemos seguimiento al desempeño y brindamos apoyo ante dificultades de adaptación laboral.
Mentoría y red de apoyo
Asignamos un mentor profesional y conectamos al joven con una red de pares egresados. Este soporte emocional y profesional reduce significativamente el riesgo de abandono del programa.
Seguimiento post-egreso (2 años)
Mantenemos contacto activo durante al menos 2 años después del egreso del programa. Medimos estabilidad laboral, continuidad educativa, situación de vivienda e indicadores de bienestar general.
¿A quiénes llegamos?
Nos enfocamos en jóvenes que sin este programa no tendrían ninguna red de apoyo para dar el salto hacia la vida adulta.
Jóvenes egresados del sistema de protección
Jóvenes de 16 a 28 años que crecieron en hogares de acogida del ICBF o de fundaciones y que al cumplir la mayoría de edad pierden el respaldo institucional.
Jóvenes de programas de prevención
Adolescentes que participaron en nuestros centros de día y que necesitan continuar su formación y acceder a oportunidades de empleo para no recaer en vulnerabilidad.
Jóvenes en situación de calle o riesgo
Adolescentes y jóvenes adultos que han estado expuestos a situaciones de calle, consumo de sustancias o explotación y buscan una segunda oportunidad.
Jóvenes con discapacidad
Programas adaptados de formación e inserción laboral para jóvenes con discapacidad física, sensorial o cognitiva, en alianza con organizaciones especializadas.
El impacto que buscamos
El verdadero éxito de la fundación se mide cuando un joven logra independencia económica, estabilidad emocional y un proyecto de vida propio.
Invertir en un joven es invertir en una generación
Con COP $150.000 al mes puedes financiar la educación, el primer empleo y la mentoría que un joven necesita para salir adelante por sí mismo. Cuando un joven logra autonomía, toda su futura familia se beneficia.